La era de la gestión NETFLIX

Autor: Jesús Hernández Esteban (1)

Una gestión muy personalizada y poco personal

Llevamos viviendo tiempos convulsos desde el inicio de la historia. De hecho, no hemos tenido tiempos menos convulsos que los que nos ha tocado vivir, a pesar de la pandemia, de las tormentas perfectas y de la (más que probable) crisis económica. Nuestra percepción de lo inmediato, olvidando la historia (cercana o lejana) nos impide reconocer que nuestra época para si la hubieran querido tener los que vivieron en el siglo XIX o incluso antes. En muchas ocasiones, aunque nunca por escrito y sin ningún tipo de base científica, he definido la historia como una espiral.

Volvemos siempre al mismo sitio, pero nunca es exactamente aquel porque algo ha cambiado por el camino.

Esta forma de vivir lo inmediato, muy trabajada por los servicios y productos que reseñaba @AlbertoBravo en la última entrada de este mismo blog https://remanagers.es/caminando-hacia-un-nuevo-retail/ , sin embargo, no nos está permitiendo vivir nuestra vida. La reflexión se deja para momentos posteriores que nunca llegamos a tener y el análisis se evita, no sea que vayamos a pensar. Lamentablemente me encuentro reflejado en mis propias palabras, a mi pesar. Esta situación se repite en nuestras empresas de forma continua.

Emborrachados de informes que “rellenar” de elementos que justificar, la gestión se basa en escribir sin comprender, en redactar sin absorber, en informar sin entender. Podemos llamarla: “Gestión NETFLIX”.

Aun así, nuestro trabajo como gestores, directivos, emprendedores o lo que realmente seamos se basa en realizar análisis, llegar a conclusiones y generar expectativas que tenemos que trabajar y luego gestionar. Estas expectativas deben ser de largo plazo (con las luces largas como algunos quieren ejemplificar) para con las luces cortas trabajar en el corto plazo y en lo inmediato. No debemos trabajar en este espacio si no hemos trabajado en el largo, y no debemos dejarnos llevar por la estrategia y olvidarnos de que los fuegos diarios son los que debemos resolver y acompañar a nuestros equipos en la resolución de “lo diario” pero llevando a nuestra organización al futuro. Un futuro que se decide de una forma global, con luces largas, pero que impiden que el uso de las luces cortas adaptemos las propuestas estratégicas globales a estrategias locales y estas en acciones tácticas activables, controlables y adaptadas a cada momento, lugar y situación.

Por estos motivos, quiero establecer un punto de reivindicación de la profesión, de la que sea. Del desarrollo profesional, del entender qué y para qué. En tiempos de “onboardings” de empleados en las organizaciones, de packs de bienvenida… y de fotos de Instagram para convencer a los potenciales candidatos de que no hay empresa más interesante para trabajar que esa concreta; en tiempos donde se habla de salario emocional y no sólo de salario pecuniario, no hay nada que vincule más a un empleado con su organización que ésta le haga saber para qué sirve su trabajo, en qué mejora su desempeño, el desarrollo de la empresa. Tenemos que conseguir a los mejores para que desarrollen su capacidad, se equivoquen, mejoren y con esto desarrollen a la empresa en su conjunto, para que ocurra en todos los niveles de la compañía.

Así, de esta forma, y en mi opinión, los tiempos convulsos, se volverán menos agitados, las expectativas serán más reales e ilusionantes y las reivindicaciones algo más justas.

Jesus Hernández Esteban

Jesús Hernández Esteban, es Subdirector de La Vaguada Centro Comercial, profesor de la Universidad Complutense de Madrid y profesor invitado en varias Escuelas de Negocio.

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