Wake me up when September ends

Finales del mes de julio de 2020. Un mes de julio, éste, atípico, menos movido que años anteriores, sin esas urgencias de última hora por cerrar operaciones de inversión que nos permitan irnos de vacaciones con los deberes hechos. Los mayores esfuerzos de las compañías han ido dirigidos a achicar aguas, o lo que viene a ser lo mismo, adaptación de su estructura para favorecer el teletrabajo, renegociación de las condiciones contractuales de sus arrendamientos y preparación de las instalaciones físicas para transmitir esa sensación de seguridad que invite a volver a la normalidad, bien sea comercial o laboral.

Con esta foto cerramos el primer semestre de 2020 y, al contrario que en años anteriores, no es momento de hacer balances. Caso de hacerlo, correremos el riesgo de obtener una impresión distorsionada de la realidad por la falta de actividad económica debida al parón primaveral y por una desescalada progresiva, más lenta y progresiva de lo esperado y deseado.

Estamos viviendo un entorno de incertidumbre, quizás el peor de los escenarios, y desafortunadamente las previsiones de los especialistas, dado el entorno que está cambiando continuamente de forma vertiginosa, no se están cumpliendo y la recuperación no sigue la tendencia apuntada. Mucho me temo que nadie tiene la bola de cristal para predecir en qué forma será esa recuperación, pero hay indicios que al igual que no tuvimos primavera 2020, agosto tampoco será nuestro maná.

Por tanto, lo más sensato será esperar el final del próximo mes de septiembre para tener una visión más completa de la realidad que nos permita hacer una lectura de lo ocurrido, y lo que es más importante, planificar la estrategia para hacer bien las proyecciones económicas y sociales para los próximos años.

En esa fecha con los datos económicos de la evolución económica con el foco puesto en el turismo (no olvidemos que es nuestra principal industria), las aerolíneas, venta de coches, retail, etc., conoceremos la evolución del PIB y tendremos datos sobre el empleo, que nos permitirán una foto más real a la hora de hacer nuestras previsiones y los ajustes necesarios.

El último trimestre del año será clave, pero no en términos de salvar el año económicamente, donde con “empatar” muchos se darían por contentos, sino para hacer un replanteamiento de la situación.

Es momento de revisar los presupuestos y las previsiones para los próximos años, pero, sobre todo, de tener una nueva visión estratégica.

Y habrá que tener las cosas muy claras porque los fondos del FRR (Fondo de Recuperación y Resiliencia) se repartirán en un 70% entre 2021 y 2022 entre los socios más afectados con un criterio basado en la tasa de paro de cada país, el impacto económico y la caída del PIB en cada uno de ellos o la incidencia de la crisis sanitaria en la población. Habrá que esperar a 2023 para el desembolso del 30% restante, que se distribuirá teniendo en cuenta el ritmo de recuperación en cada una de las capitales.

Para acceder al fondo europeo contra el COVID-19, España debe hacer una serie de reformas en los próximos años, de las que destaco:

  • UNIDAD DE MERCADO CONTRA LA FRAGMENTACIÓN AUTONÓMICA:Las disparidades normativas a las que se enfrentan las empresas dependiendo de la comunidad autónoma frenan el crecimiento de la productividad en España
  • MEJORAR LAS POLÍTICAS DE I+D+i:La UE lleva años alertando de que los resultados de España en materia de innovación «se ven obstaculizados por unos niveles bajos de inversión en investigación y desarrollo”. El gasto en I+D del sector empresarial en España asciende tan solo a la mitad de la media de la Unión, especialmente en el caso de las grandes empresas.

https://www.elespanol.com/invertia/economia/macroeconomia/20200721/europa-pide-sanchez-reformas-entregando-espana-millones/506950529_0.html

Por último, quiero comentar una afirmación que se está generalizando acerca de los ganadores y perdedores del COVID-19:

https://www.ejeprime.com/mercado/ecommerce-teletrabajo-y-menos-experiencias-ganadores-y-perdedores-del-mundo-post-covid-19.html

En mi opinión no es un tema de ganadores y perdedores, es algo que nos ha afectado a todos y por lo tanto la solución es cosa de todos, y posiblemente sea el momento de socializar las pérdidas y de compartir las ganancias.

Finalmente, y como en el título del articulo homonimo de la canción de Green Day, de su disco ¿casualmente titulado? American Idiot, nos vemos en septiembre, con los deberes hechos.


 

compartir:

Otros temas

Camino hacia un nuevo Retail

Autor: Alberto Bravo (1) Desde hace tiempo podemos observar transformaciones en el Retail, algunas propiciadas por el acceso rápido a la información que hoy en

Don´t Blame it on the covid.

Empezamos el nuevo curso, y el escenario y la actitud de los actores político, económico y sociales me recuerdan al estribillo de la mítica canción

Más empresas y menos negocios

«Queremos compartir con vosotros que hemos tomado una de las decisiones más difíciles para nosotros. Hemos decidido poner fin a nuestro proyecto definitivamente.” Así anunciaba

Escríbenos!